Las actividades deberían realizarse de manera virtual, pero, sobre todo, es muy importante establecer un estricto control para impedir que personas de la tercera edad se expongan”.
¡Ja! El modo virtual no genera ingresos, así que no interesa. Y el control será “estricto”, pero al modo paraguayo. Ya lo puede imaginar: familias de peregrinantes sin distanciamientos ni tapabocas, vendedores apiñados y todo el jolgorio pagano mercando en los alrededores.
No sirvió de nada toda la mala experiencia de otras latitudes que demuestra que las celebraciones religiosas se convierten en epicentro de contagios. Tampoco sirvió la buena experiencia de otros santuarios del mundo que optaron prudentemente por aprovechar la conectividad y los avances tecnológicos para llegar a sus fieles sin exponerlos a la enfermedad.



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