Fourniret había violado y asesinado al menos a ocho niñas y adolescentes, y había sido condenado a dos penas de cadena perpetua.

Falleció en el hospital La Pitié-Salpétrière en París, adonde había sido trasladado el 28 de abril desde la prisión de Fresnes, donde cumplía su condena.

Tenía problemas cardíacos y sufría de alzhéimer, según el diario Le Parisien.

Fourniret se lleva a la tumba varios secretos, incluyendo dónde enterró a la pequeña Estelle Mouzin, una niña de 9 años desaparecida en 2003, a la que admitió haber violado y matado.