El guardia repelió a balazos el atraco que intentaron perpetrar dos hombres, contra una estación de servicios de esa ciudad.
Uno de los marginales murió acribillado por la acción del trabajador. El fallecido fue identificado como Pedro Pablo Bernal (28) en tanto que su cómplice, Casiano Florencio Martínez (29), resultó herido de bala, y huyó del lugar, pero luego fue detenido por agentes del Grupo Lince.
La historia parecía haberse cerrado tras la sucesión de hechos. Sin embargo ‘saltó la liebre’, tras realizarse las pericias de las armas (de los asaltantes y del guardia). En efecto, los estudios sorprendieron a intervinientes, ya que el arma utilizada por el asaltante que inicialmente huyó, resultó ser una perteneciente a un policía activo, quien al ser consultado sobre el asunto, dio una respuesta que no convence del todo. Dijo que el arma de su propiedad le robaron hace un año, y que olvidó denunciarlo. Ahora deberá responder a fiscales, y es virtual su inclusión en el expediente como sospechoso.
La otra sorpresa fue que la escopeta que utilizó el valiente guardia, también es robada, y pertenece igualmente a la Policía Nacional. De este modo, irremediablemente deberá dar respuestas coherentes para evitar ser imputado por tenencia de armas robadas, y eventualmente sospechoso de otras variantes de delitos (o crímenes).



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