De acuerdo con el relato de testigos, la mujer, residente en Cataluña, había viajado hasta Ayna para pasar unos días con familiares en una de las pedanías de la localidad. Durante el encierro, al advertir la proximidad de los toros, permaneció inmóvil inicialmente. Sin embargo, al asustarse, comenzó a correr en dirección a la manada.

Uno de los astados la embistió y le provocó graves heridas con los cuernos. La mujer fue trasladada hasta el helicóptero sanitario que había sido desplegado en el municipio, pero murió antes de poder ser evacuada a un hospital.

Durante el mismo encierro, otro hombre, de 60 años, resultó herido en un brazo tras ser alcanzado por uno de los toros. A diferencia de la mujer, su estado no revistió la misma gravedad.

La tragedia causó conmoción entre los habitantes de Ayna, un pequeño municipio de unos 700 habitantes que durante las fiestas en honor a Santa María de lo Alto recibe a numerosos visitantes. Las celebraciones comenzaron el 3 de septiembre y estaban previstas hasta el día 8.

Tras conocerse la muerte, el Ayuntamiento de Ayna decidió suspender el resto de las actividades previstas para este sábado, entre ellas un pasacalles, una suelta de reses bravas y una discoteca móvil.

Las fiestas de este año habían adquirido además un carácter especial debido al paso de la Vuelta Ciclista a España por el municipio. Sin embargo, el primer encierro, protagonizado por reses de la ganadería albaceteña Valle Lindo, quedó marcado por la tragedia.

Fuente: El Correo – España