A raíz de esta situación, lo llevaron hasta el Hospital de Calle’i, San Lorenzo, donde los médicos admitieron que no podrían atenderlo y que debían trasladarlo nuevamente donde le hicieron la cirugía menor. “Los médicos dijeron: ‘mire cómo esta el testículo de tu papá, le tienen que llevar donde le hicieron la cirugía porque no podemos ser responsables por algo que no hicimos’”.

“Le volvimos a llevar y prácticamente se hicieron del ñembotavy y mi mamá me dijo que a los gritos tuvieron que tratarles para que le puedan recibir a mi papá. Le reciben y efectivamente, él tenía el testículo inflamado, tenía como unas aberturas, entonces le dicen a mi mamá que tenía que volver a someter a una cirugía pero que mi papá no tenía el peso ideal y que iban a esperar. Al parecer se arriesgaron a operarle porque era muy grave lo que le estaba pasando”, relató.

Contó que ayer fue a visitar a su papá en el Hospital y que una doctora ingresó junto a él para hacer la curación a la herida, aseguró que la profesional no portaba guantes durante el procedimiento afirmando que “hace mucho” ya no tienen más. Además, la médica habría solicitado a la familia agua oxigenada para realizar la limpieza o de lo contrario desinfectaría la herida con suero.