Varias figuras de primer nivel ya están descartadas, mientras que otras llegan con lo justo o directamente en duda, en un contexto marcado por la sobrecarga de partidos y la exigencia del calendario.
Entre las bajas confirmadas más resonantes aparece el brasileño Rodrygo, quien sufrió la rotura de ligamentos cruzados con el Real Madrid, quedando fuera del torneo. A él se suma el inglés Jack Grealish, operado por una fractura por estrés en el pie, y el argentino Juan Foyth, con una rotura del tendón de Aquiles, todos descartados para la cita mundialista.
También quedaron fuera otros nombres como Valentín Carboni y Joaquín Panichelli, ambos argentinos con rotura de ligamentos, el mexicano Luis Malagón, por una lesión en el tendón de Aquiles, el yanqui Cameron Carter-Vickers y el español Samu, otra víctima de una grave lesión ligamentaria.
Podrían llegar, pero sin ritmo de competencia
Pero el problema no termina ahí. Existen casos de peso que mantienen en vilo a sus selecciones. El alemán Marc-André ter Stegen es uno de los más emblemáticos; tras una cirugía en el isquiotibial, sus chances de llegar al Mundial son “muy escasas”, según su propio seleccionador.
Sucede lo mismo con el sueco Alexander Isak, el belga Kevin De Bruyne, el estadounidense Tyler Adams, el ghanés Mohammed Salisu y la máxima figura de Canadá: Alphonso Davies; todos con lesiones de diferentes grados y con el tiempo justo para finalmente integrar la lista de mundialistas de sus respectivos seleccionados, aunque por los días que quedan, más afuera que adentro.
En la misma línea aparecen el croata Joško Gvardiol, quien se recupera de una fractura de tibia, y el japonés Takumi Minamino, afectado por una rotura de ligamentos, ambos con tiempos muy ajustados.
Paraguay no está exento
La Albirroja tampoco escapa a esta problemática. El mediocampista Mathías Villasanti arrastra una lesión ligamentaria sufrida en el 2025 que lo tuvo varios meses fuera, mientras que Blas Riveros también llega con antecedentes físicos recientes y en proceso de recuperación. Ambos son piezas importantes dentro del esquema de la Albirroja y su condición genera atención de cara al torneo.
En líneas nacionales, el que sí está descartado es Alexis “Pulpito” Duarte, que llegó este año a Libertad para ganar minutos y continuidad y lastimosamente se lesionó gravemente en su primer juego con la camiseta gumarela.
Un “once” de lesionados
El impacto es tal que podría armarse un equipo competitivo solo con ausentes o en duda; uno con armas suficientes para pelearle a cualquier selección del mundo.
En el arco el alemán Ter Stegen; línea de cuatro en el fondo con Foyth, “Pulpito”, Gvardiol y Alphonso Davies; en el mediocampo dos volantes mixtos por el centro con De Bruyne y Villasanti, y por afuera Minamino y Grealish, derecha e izquierda, respectivamente. Arriba, la dupla de temer estaría integrada por Rodrygo y Alexander Isak.
Como relevos quedarían los demás, con tiempo para saber si algún otro jugador es “convocado” a esta selección de lesionados.
Tanto afuera como en nuestra selección, el patrón es claro: predominan lesiones graves, especialmente de ligamentos y tendones, con recuperaciones que superan los seis meses. Esto obliga a los cuerpos técnicos a replantear convocatorias, estrategias y cargas en la recta final hacia la Copa del Mundo.



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