Los equipos se mostraron con ganas de lavarse las caras, tras lo que fue un lúgubre primer semestre.

El dueño de casa tuvo unos 20 minutos iniciales a todo trapo, donde se lanzó de lleno contra el arco auriazul y hasta tuvo chances de abrir el marcador. Sin embargo, Trinidense logró equilibrar el trámite a costa de una férrea defensa y alguna que otra intervención de su ataque.

Nacional se complicó con la expulsión de Alexis Cañete, que vio la segunda amarilla, y consecuente roja, sobre 65 minutos.

Hubo voluntad y algo de inspiración, pero demasiadas patadas. Faltó claridad en los metros finales y la precisión que se hizo moneda escasa.

Finalmente, después 96 minutos de juego, nueve amarillas y un expulsado; Nacional y Trinidense sellaron la paridad en blanco y la consecuente repartija de puntos.