Durante el análisis de la propuesta, Nakayama puso como ejemplo el caso de Sanabria Vierci, donde un accidente de tránsito terminó con la muerte de una familia entera. El senador utilizó este hecho para graficar las consecuencias que pueden generar conductores que manejan en estado etílico y la necesidad de establecer sanciones más severas para este tipo de hechos.

La iniciativa fue debatida con representantes de la Organización Paraguaya de Cooperación Intermunicipal (OPACI), la Agencia Nacional de Tránsito y Seguridad Vial (ANTSV), el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), compañías de seguros y otros sectores vinculados a la seguridad vial. Nakayama manifestó su confianza en que el proyecto tendrá acompañamiento de sus colegas legisladores y remarcó la necesidad de dar una respuesta a las familias afectadas.

El senador sostuvo que no se trata únicamente de endurecer penas, sino de evitar que hechos que terminan con vidas humanas queden sin una consecuencia proporcional. La propuesta apunta así a modificar el tratamiento penal de los siniestros viales provocados por conductores que deciden manejar después de consumir alcohol o drogas.