Para esta fiesta se preparó 175 costillares y 400 estacas de asado, totalizando más de 5 toneladas de carne. Fue de mucho movimiento para el distrito. Llegaron delegaciones de diferentes puntos del departamento y del país. Se trata de un evento que tiene raíces brasileras, pero a lo largo de estos años ya tiene características propias de la región.

Agencias de viajes prepararon promociones especiales para esta fiesta, trayendo un contingente importante de comensales. También llegaron en familia visitantes de ciudades vecinas del Brasil y Argentina.

Esta fiesta promueve el turismo en el distrito, generando un impacto económico directo e indirecto para la zona. Ciudades como Santa Rita, que tiene mayor infraestructura hotelera, registró un gran flujo de visitantes, lo cual convierte a este evento, en una herramienta más para promover la economía y el turismo interno y receptivo del país.

El año pasado fue declarada de interés turístico nacional por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur). El organismo que impulsa el desarrollo del turismo en Paraguay menciona que el evento atrae a visitantes locales, nacionales e internacionales.

19 AÑOS

Esta fiesta se inició en el año 2001. Solo fueron interrumpidas las ediciones del 2020 y el 2021 por la pandemia del Covid-19 que no permitía semejante aglomeración de personas. Por tal motivo la edición de este 2023 es la número 19.

Gran parte de las piezas ya fueron adquiridas con anticipación, que cuestan G. 2.500.000 y solo se compra entero. Rinde para aproximadamente 25 a 30 personas. La mayoría vinieron en grupos grandes debiéndose el costo. Viene con un kits que se compone de las ensaladas. El asado a la estaca, que pesa unos dos kilos, cuesta G. 120.000.

LA PREPARACION

El proceso de preparación de todo el evento en sí se inicia mucho tiempo antes, pero en lo que respecta a la preparación de la carne, todo se inicia el jueves de noche, cuando los cocineros se reúnen para pelar alrededor de 5 kilos de ajo.

El sábado se reciben la costillas, que se traslada a un lugar climatizado dentro del predio de la Parroquia El jueves de noche los asaderos se reúnen en la casa de algunos de ellos para pelar y picar alrededor de 5 kilos de ajo, que son utilizados el sábado para el condimento que se utiliza para preparar la carne. Se utiliza un vino blanco especial para hidratar la carne y luego se le agregan la sal gruesa condimentada, junto al ajo y especias.

El sábado muy temprano llegan las costillas enteras de un proveedor local, que luego son transportadas hasta un sector del predio de la iglesia, acondiciono con la refrigeración adecuada para preparar la carne. A la noche del mismo día a noche coloca el costillar en una estructura de hierro que luego es montado en varias filas que rodeados con troncos y pedazos de madera, que se utilizan para el fuego. Luego de 9 horas, todo está listo.