Mencionó que en uno de los domicilios intervenidos reside una familia que se dedica a juntar basura y comercializar. Explicado que los otros dos inmuebles allanados son casas abandonadas, una de las cuales contaba con una piscina con agua estancada, que debió ser vaciada con la colaboración de los bomberos de la zona.

Silguero aclaró que las acciones afectadas se dan en el marco del cumplimiento del protocolo establecido interinstitucionalmente para la eliminación de criaderos. En ese sentido dijo que las denuncias son canalizadas por el municipio, que se encarga de las notificaciones correspondientes a los dueños. Apuesto que en caso de que hagan caso omiso a las advertencias de la comunidad, será la Fiscalía la que tomará cartas en el asunto.