Israel ha vuelto a atacar Yemen este jueves con un bombardeo contra el aeropuerto de Saná, el más importante del país y situado en la capital, según han anunciado el ejército del Estado judío. Allí estaba de visita el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien ya se encuentra a salvo. La fuerza aérea israelí también ha bombardeado una central eléctrica en Hodeida, al oeste del país. Esta oleada de ataques se ha cobrado la vida de al menos cuatro personas y ha herido a otras 21, según la televisión del grupo insurgente hutí.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha anunciado que Israel seguirá atacando a los rebeldes yemeníes hasta “completar el trabajo”. “Estamos decididos a cortar este brazo terrorista del eje del mal iraní”, ha afirmado el mandatario desde el cuartel general del ejército en Tel Aviv, desde donde ha supervisado la operación.
Por otro lado, la Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (Finul) ha expresado su preocupación por la “destrucción continuada” que Israel lleva a cabo en zonas del sur de Líbano, incluyendo áreas residenciales, agrícolas o redes de carreteras, pese al alto el fuego pactado en noviembre.



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