«Las bebidas azucaradas aumentan el aumento de peso y el riesgo de obesidad, así que aunque los niños con frecuencia no desarrollan diabetes o enfermedad cardiovascular cuando son jóvenes, podría haber impactos significativos más adelante en la vida», señaló la investigadora principal, Laura Lara-Castor. Es becaria postdoctoral en epidemiología nutricional en la Universidad de Washington.

La ingesta de bebidas azucaradas promedió 3,6 porciones a la semana en todo el mundo, y osciló entre 1,3 porciones a la semana en el sur de Asia y 9,1 en América Latina y el Caribe.

Los niños y adolescentes de 56 países, que representan a 238 millones de jóvenes, alrededor del 10% de la población juvenil mundial, consumieron un promedio de siete o más bebidas por semana.

Las naciones cuyos niños beben la mayor cantidad de bebidas azucaradas incluyen a México (10.1 porciones por semana), Uganda (6.9), Pakistán (6.4), Sudáfrica (6.2) y Estados Unidos (6.2).

Fuente: infobae.com