«No era una persona que estaba fija en Bolivia. Si bien su centro de operaciones estaba aquí, se movía en diferentes países», agregó la autoridad del vecino país.
Pese a la influencia de Marset en la región, Paredes sostuvo que no fue capaz de penetrar la estructura del poder del actual gobierno, lo cual derivó en su captura en Bolivia.
«Lo que sucedió ahora es la prueba de que esta estructura delincuencial no ha logrado penetrar la estructura de poder del actual gobierno dirigido por el presidente Rodrigo Paz», afirmó Paredes, quien agregó que el narcotraficante había construido un centro de operaciones en el país, con casas lujosas y dispositivos electrónicos con protección de gobiernos anteriores.
«Se nota que era una estructura que se forjó en varios años», dijo, y aseguró que hay indicios de que Marset tenía protección para desarrollar sus actividades ilícitas.
Sobre el dispositivo de seguridad y otros bienes de lujo, refirió que contaba con varias casas de seguridad, una de ellas con características particulares que funcionaba como centro de operaciones de su organización. «Es allí donde se lo detuvo», expresó.
Explicó que la vivienda aparentaba ser una casa sencilla de un solo piso, pero en su interior ocultaba un segundo nivel que funcionaba como un búnker.
Además, durante los operativos las autoridades identificaron más propiedades ligadas al entorno de Marset, entre ellas una estancia descrita como “paradisíaca”, cuyo relevamiento continúa mientras avanzan las investigaciones para determinar el alcance de los bienes vinculados a la estructura criminal.
«Cada vez estamos descubriendo más casas, más inmuebles, incluso una estancia paradisiaca y estamos haciendo el levantamiento», señaló, indicando que hasta hallaron un galpón con aviones.
«La hipótesis que tenemos y por informaciones que tenemos por información de autoridades amigas como las de Paraguay, Argentina y Perú, el centro de operaciones de Marset estaba en Bolivia, sentenció.



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