Es el resultado de la autopsia llevada a cabo por médicos forenses, que determinaron la causa de muerte.

Conforme los datos confirmados por los expertos que realizaron la inspección del cadáver, la bala que acabó con la vida de la joven es de calibre 22.

Testimonios recogidos por la policía, consignaron que vecinos señalaron que el ahora sospechoso de realizar el disparo, sería adicto a las drogas.

Y que de manera constante mantenía discusiones con la chica ultimada. Según los mismos el joven se dedicaba a robar para comprar estupefacientes.

Desde un primer momento los forenses señalaron que era poco probable que la explosión supuesta del vapeador, podría generar una hemorragia interna de la magnitud que sufrió la víctima.