Por lo visto, septiembre fue solo un precalentamiento para para lo que se venía en noviembre y diciembre, cuando empezaron a llenarse los hospitales y a tener que enviar pacientes al sector privado. Ahora sí, el sistema está colapsado y el doctor José Fusillo, neumólogo del Ineram, lamentó que “ya venimos desde la semana pasada con números preocupantes. Hoy los hospitales están a tope, y ayer con más de mil infectados”.

“Aumentó el número de pacientes, de hecho el número de pacientes críticos es el más alto desde el inicio de la pandemia”, con lo que confirma el informe dado ayer por Salud Pública, que hablaba de 172 pacientes internados en Terapia Intensiva, el récord desde el inicio de la cuarentena en nuestro país.

Fusillo dijo que “en el Ineram tenemos las camas todas ocupadas. En esta época se tienen eventos donde se reúnen muchos núcleos. La próxima semana viene Nochebuena y Navidad, y hay que aislarse esta semana si se quieren juntar con los papás y abuelos la semana que viene”.

Sin embargo, no cree que se impongan restricciones más severas, por considerarlas imposibles de aplicar, “pero sí hay que aumentar los controles”.