“Hubo una propuesta que llegó a nosotros pero no podíamos hacernos cargo porque no teníamos posibilidad legal para hacerlo, sino el ministerio; prestábamos la casa, las empresas privadas la ponían operativa y Salud pagaba los gastos. Se tenía que analizar todo eso para ver si era posible hacer, lo que implicaba la logística para las empresas y recursos económicos para Salud, porque nosotros lo más que podíamos hacer era poner el local. Si consideraban que iba a ser posible, no íbamos a trabar nosotros”, explicó.

Sin embargo, añadió que “no se llegó a esas instancias. La empresa que estaba acercando el proyecto aparentemente tiene otra opción. Habrían retirado la oferta y no habilitado para un centro de atención de 200 camas”.

Repitió que el geriátrico está cerrado a consecuencia de la pandemia, porque tener personas de la tercera edad todas juntas, que recibían visitas de afuera, era un riesgo muy alto por lo que los pacientes volvieron a sus casas. Pero no descarta que cuando termine la crisis sanitaria, se retome esta actividad.

“Hace casi un año está vacío y lo que se haga ahí sería para paliar el covid, que en las últimas semanas quintuplicó la demanda de camas. No podemos luego ceder a nadie permanentemente. Apenas si era factible íbamos a ceder por un lapso claramente estipulado para seguir cumpliendo su rol cuando la sociedad recupere su vida anterior”, manifestó.

Si el plan se concretaba, “se iban a habilitar 200 camas en un lapso de 15 días, que es lo que esperamos que será el peor momento de la pandemia, con 6 meses de duración y luego volver todo a foja 0. Ya se retiró la oferta porque no están acostumbrados a este tipo de situaciones”, explicó, indicando que el Ministerio de Salud debía tomarse su tiempo antes de tomar la decisión y el sector privado no quiso esperar.