Contó que el “panorama es oscuro” porque le toca recibir miles de llamadas, y la mayoría de ellas son para pedir auxilio. Refirió que el ritmo de altas diarias no logran hacer que los paciente entren completamente.
“No solamente ya no tenemos camas, sino que tampoco sillones, tampoco lugares para poner más sillas, tenemos entre 17 a 20 personas que esperan ingresar a una internación común en el Ineram. Hoy dimos 11 altas y con eso logramos meter a 11 pacientes en espera, pero tenemos aun 19, eso es lo que genera mucha impotencia, y aun así lo que esperan están recibiendo atención, pero no en forma”, apuntó el profesional.



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