Llama la atención de los demás colegas de Brítez, teniendo en cuenta que algunos fueron amonestados por mucho menos, pero aparentemente a Brítez “cualquier cosa se le tolera”. Cuando los demás son consultados, en tono de lástima y voz baja sostienen que “Jorge Brítez no está bien de la cabeza”, sin embargo, en vez de recomendar ayuda psiquiátrica al polémico legislador, prefieren ignorarlo y permitir que sus peligrosas ideas, negando la existencia del Covid-19 y sosteniendo que las vacunas antiCovid son parte de un “complot mundial para reducir la población del planeta”, sean diseminadas en el Parlamento y por ende, lleguen a la opinión pública.