El abogado Bruno Aguayo, en representación de la acusada Cirle Elizabeth Alcaraz Ramírez, presentó la recusación alegando falta de imparcialidad e independencia por parte del magistrado.

El exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, se pronunció tras la suspensión de su audiencia y refirió que la diligencia fue interrumpida luego de que uno de los abogados presentes discutiera acaloradamente con el juez interviniente, a quien acusó de responder a intereses externos, lo que derivó en su detención inmediata dentro de la sala.

Prieto calificó la jornada como “turbulenta”, señalando que la suspensión se debió a la intervención de uno de los defensores de los múltiples imputados en la causa. “Somos tantos acusados que algunos ni siquiera nos conocemos entre nosotros”, sostuvo, al tiempo de remarcar que la tensión vivida en la sala demuestra la fragilidad del proceso judicial.

El exjefe comunal también cuestionó los argumentos del fiscal Silvio Corbeta, quien lo acusó de no haber entregado las materias primas para la elaboración de panes en programas municipales. “Yo mismo bajé los fardos de harina, recuerdo que la entrega fue masiva y no gradual, por lo que algunas se descompusieron. Pedí el cambio y la empresa nos repuso esos insumos. Tenemos los documentos que lo prueban”, expresó.

En esa línea, insistió en que su gestión cumplió con los contratos establecidos y que las acusaciones carecen de fundamento. “Estamos seguros de que vamos a probar nuestra inocencia, pero con esta justicia y con este Ministerio Público actual no tenemos ninguna garantía”, enfatizó.

Prieto reiteró en varias ocasiones que las imputaciones en su contra no podrán ser sostenidas ni en la etapa preliminar ni en un eventual juicio oral y público. “Yo creo que no se va a poder sustentar esta acusación”, repitió, aludiendo a la falta de pruebas sólidas que respalden la posición del Ministerio Público