Según testigos, Joãozinho había pedido una pala al encargado del alquiler, alegando que el vehículo de Elói se había atascado. Esta información levanta serias sospechas sobre sus intenciones y acciones en aquel fatídico día. 

Elói fue encontrado muerto y enterrado en una tumba poco profunda, donde estaba Joãozinho, acompañado de su hermano Joelson Padilha Pedroso. Su presencia en la escena del crimen y las circunstancias que rodearon la solicitud de la pala plantean inquietantes interrogantes sobre lo que realmente sucedió antes de la desaparición del ingeniero.