El escenario electoral en Paraguay está indefinido a menos de un mes de las elecciones presidenciales. Según una encuesta de Atlas/Intel divulgada este miércoles, los principales candidatos de la contienda, Santiago Peña, del oficialista Partido Colorado, y Efraín Alegre, del Partido Liberal, están técnicamente empatados, con una ligera ventaja para el candidato opositor, que convirtió la disputa en intenciones de voto en la recta final de la campaña.

La investigación señala que si las elecciones paraguayas se realizaran hoy, Alegre tendría el 38% de los votos válidos, frente al 36% de Peña. En un escenario proyectado con solo los dos candidatos, la encuesta apunta una ventaja de 43% a 39% para el candidato de la oposición. La encuesta escuchó a 1.948 personas y tiene un margen de error de 2 puntos porcentuales.

Con el gobernante Partido Colorado resquebrajado por denuncias de corrupción contra el expresidente Horacio Cartes y una disputa interna entre sus partidarios y el presidente saliente Abdo Benítez, la tendencia alcista de Alegre comienza a mostrarse en las encuestas. Según datos de Atlas/Intel, el 55% de los paraguayos dice que prefiere que el próximo presidente sea de la oposición.

En los últimos 70 años, solo una vez el Partido Colorado ha quedado fuera del gobierno. Fue durante la presidencia del ex obispo de izquierda Fernando Lugo (2008-12), destituido un año antes de finalizar su mandato.

“Los colorados tienen un candidato cuya independencia y autonomía están en entredicho por el apoyo y financiamiento de Cartes, quien ha sido declarado significativamente corrupto por el gobierno de Estados Unidos”, dijo Jorge Rolón Luna, experto en seguridad civil y derechos humanos.

El ganador de las elecciones reemplazará a Benítez el 15 de agosto por un período de cinco años. El 30 de abril también serán elegidos el vicepresidente, 45 senadores titulares (30 suplentes), 80 diputados titulares (más de 80 suplentes), 17 gobernadores y 257 diputados estatales.

Casi 4,8 millones de personas tienen derecho a votar de una población de 7,5 millones en estos comicios, que serán observados por misiones de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE).