“Ese es un lugar donde la tierra puede ser trabajada con rubros agrícolas, pero lamentablemente la zona está infestada por marihuaneros que llevan allí la delantera”, sostuvo.

Como ejemplo, indicó que la mandioca se vende a G. 2.500 el kilo y por un kilo de marihuana se paga G. 10.000 y muchos optan por la segunda alternativa.

El obispo emérito lamentó que el actual presidente del Indert se haga el “ñembotavy” y es momento que dé el paso decisivo para que ya se titule todo.