En la apertura del Novenario de la Virgen de Caacupé, con el tema “La esperanza no defrauda”, monseñor Gabriel Escobar, obispo del Vicariato Apostólico del Chaco, comenzó su homilía con duras críticas a la clase política.

“Hay ciertos signos que nos hablan que algo no está funcionando bien, cuando yo veo que hay una clase política que lleva una vida principesca y donde son jueces y partes, evidentemente algo no está bien”, reprochó el obispo.

Siguió reclamando sus altos sueldos, grandes viáticos para viajes, millonarios cupos de combustible, asignaciones especiales, el seguro vip y “ni que decir de una ley que proteja a los nepobaibes”.

El religioso aseguró que todo esto ocurre mientras el pueblo realiza sus polladas, tallarinadas o pancheadas para ver cómo ayudar a sus enfermos o familiares que no cuentan con un seguro médico.

“El seguro médico del pobre es la venta de asadito o polladas. Muchas veces van a los hospitales públicos y no encuentran remedios o deben esperar largas colas para ser atendidos”, prosiguió.

Sus fuertes críticas estuvieron acompañadas de los aplausos de los feligreses que llegaron hasta la Basílica desde distintos puntos del país.