El prefecto del departamento de Meurthe y Mosela, Yves Seguy, confirmó a la prensa que son 11 las víctimas mortales (cinco monitores, cinco alumnos y el piloto de la nave), sin que haya habido "efectos colaterales" del siniestro. Seguy detalló que una avería en el aparato estuvo detrás del accidente, y ahora los peritos evalúan cuál fue exactamente la falla.

Según reportes de prensa, tras despegar la avioneta giró hacia la izquierda y se estrelló poco menos de un minuto más tarde. Seguy destacó que el accidente pudo tener efectos colaterales importantes, porque ocurrió en una zona muy urbanizada, solo a unas centenas de metros del aeródromo. Un testigo dijo a BFM-TV que estaba en su jardín cuando escuchó algo como el ruido de un motor fallando y posteriormente una explosión.

Apoyo médico y psicológico

Según el medio local L'Est Republicain, el aparato accidentado es un Pilatus matriculado en Alemania, utilizado comúnmente para saltos en paracaídas. Se trataba de un avión perteneciente a un club de paracaidismo. El siniestro ocurrió en Avenida Salvador Allende hacia las 11:00 horas, cerca de un supermercado en Tomblaine, en una zona colindante con un área comercial.

Equipos de apoyo médico y psicológico atendieron a los familiares de las víctimas que se encontraban en el aeródromo, así como a otros testigos. La policía, que recopila testimonios para reconstruir los hechos, acordonó el lugar del accidente e instó en la red social X (Twitter) a evitar la zona alrededor del aeropuerto para permitir el acceso de los servicios de emergencia.

DZC (EFE, AFP, AP)