Según los antecedentes, el 18 de diciembre pasado, a las 4:30 horas aproximadamente, media hora antes del ingreso a la Penitenciaría Nacional de Tacumbů, por parte de agentes de la Policía Nacional, en el marco de la Operación Veneratio, se escucharon explosiones y gritos provenientes del interior del establecimiento penitenciario.

El personal policial intentó ingresar por la parte anterior y posterior, mientras personal militar quedó para resguardar el perímetro externo del penal, pero no fue posible en un primer momento debido a que Armando Javier Rotela Ayala, líder del Clan Rotela de la organización criminal autodenominada "La Jungla" ordenó a sus colaboradores principales, quienes portaban armas de fuego, a atrincherarse en uno de los portones de acceso a los pabellones desde donde arrojaban explosivos y todo tipo de objetos contundentes contra el personal policial obligando el uso del camión blindado para avanzar dentro del recinto.

Asi también, los internos, haciendo caso a las órdenes recibidas en principio, tomaron los techos de distinto pabellones del penal desde donde lanzaron todo tipo de objetos contudentes y cortopunzantes en contra de los agentes de policía y el personal militar que se hallaba afuera del lugar.

Una vez que el personal policial logró ingresar, se encontraron con la reacción de los reclusos, quienes en cumplimiento de la orden dada por Rotela, y reiterado por sus principales líderes, evitaron en todo momento el avance agrediendo al personal policial con armas blancas, armas de fuego, armas contundentes, explosivos caseros (bombas MOLOTOV), enfrentamiento que duró aproximadamente tres horas.

Este enfrentamiento resultó en heridas graves y leves de aproximadamente 41 efectivos policiales, entre ellos Martín Mendoza, suboficial ayudante de la Unidad de Operaciones Táctica Motorizada (LINCE), quien falleció por una herida en la cabeza.