En tan solo tres días de intervención, fueron anuladas un total de 72 toneladas de marihuana, tras la erradicación de 24 hectáreas de cultivos ilícitos detectados en la zona protegida.

El procedimiento fue llevado adelante por la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), en coordinación con la Policía Federal del Brasil y el Ministerio Público, contando además con el apoyo de la Fuerza Aérea Paraguaya.

Durante el operativo, también se logró el desmantelamiento de tres campamentos clandestinos que eran utilizados para la producción y acopio de la droga, evidenciando la presencia de estructuras organizadas dentro del área intervenida.

Según estimaciones oficiales, el impacto económico de esta acción supera los 2 millones de dólares, afectando de manera directa a organizaciones criminales que operan en zonas de alto valor ambiental.