De forma paralela, organismos de socorro y equipos especializados avanzan entre estructuras colapsadas y escombros en busca de posibles sobrevivientes.

Las operaciones de rescate se concentran en los sectores que registraron los mayores daños tras el fuerte sismo.

El despliegue militar se reforzó con la llegada de 400 soldados, enviados tras una reunión entre el presidente Abelardo De La Espriella y el alcalde Alejandro Eder. Los equipos de rescate trabajan sin descanso en las zonas de mayor devastación, donde aún se buscan sobrevivientes entre los escombros.

El puesto de mando unificado, liderado por el alcalde Eder, confirmó que la cifra de fallecidos en Cali llegó a 95 personas hasta las 6:30 a. m. del martes 11 de agosto. A esto se suman 949 heridos, 239 personas atrapadas y 86 rescatadas. El número de edificaciones colapsadas alcanzó las 56, mientras que otras 93 presentan daños estructurales.

En el conjunto del Valle del Cauca, las autoridades reportaron 120 víctimas mortales por el sismo, considerando los datos de Cali y de otros municipios como Buenaventura. El epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó.

En respuesta a la magnitud de la emergencia, 1.345 rescatistas operan en Cali, incluyendo grupos especializados de ciudades como Bogotá, y de organismos nacionales como la Armada, el Ejército y Ponalsar. Se anticipa la llegada de equipos de Boyacá, Bucaramanga, Yopal y Pasto para fortalecer la respuesta.

Así mismo, el presidente De La Espriella, tras reunirse con las autoridades locales, detalló el alcance de los daños: 5.000 viviendas averiadas o colapsadas, tres hospitales destruidos y 18 hospitales con afectaciones. Además, 39 centros educativos sufrieron daños y el aeropuerto de la ciudad restringió su operación por averías.

Una de las preocupaciones centrales del Gobierno está en el alto número de 188 personas desaparecidas. El mandatario aseguró que toda la acción estatal se concentrará en la búsqueda y rescate de estas personas, en coordinación con los distintos niveles de gobierno.

Para contener el deterioro del orden público, el presidente destacó la presencia de más de mil efectivos en las calles desde el amanecer del día siguiente al sismo. La medida busca frenar los saqueos y garantizar la protección de la ciudadanía.

Fuente: El Tiempo – Colombia