Según cifras con las que se cuentan, la cantidad de suicidios han aumentado solo en el continente americano en un 17% durante las últimas décadas, y lo ocurrido con la aparición del COVID-19 solo vino a agudizar este problema. A su vez, desde la OPS advierten que habría una gran brecha para acceder a tratamientos, llegando al punto de que un 80% de los enfermos no pueda recibir atención.