En un encuentro de máxima tensión, de esos que se juegan al límite físico y mental, el arquero paraguayo sostuvo al equipo durante los 90 minutos reglamentarios y la prórroga, donde la resistencia guaraní fue puesta a prueba de manera constante por el conjunto alemán.
La consagración llegó en los penales. Allí, Gill tapó dos tiros: uno a Kai Havertz y otro a Nick Woltemade. El oriundo de San Lorenzo pasó de las dudas previas a consolidarse como figura.
Su actuación no sólo aseguró el pase a octavos, sino también lo instaló como uno de los nombres propios del torneo. En medio del impacto por su rendimiento, el sitio Sofascore destacó al portero como el futbolista paraguayo con mejor calificación en un partido mundialista. Según los registros, Gill alcanzó una puntuación de 9.7, superando la marca de José Luis Chilavert, quien había obtenido 9.1 ante Eslovenia en el Mundial 2002. Incluso, en la actualización del sitio, el arquero paraguayo aparece con una valoración de 9.9, la más alta registrada en esta edición.
La estadística también fue acompañada por datos de la Conmebol, los cuales ubican a Gill como el guardamenta mejor rankeado de este Mundial, con un promedio de 8.29. Detrás aparecen el suizo Kobel (7.94), el iraní Beiranvand (7.69), el portugués Costa (7.63) y el ghanés Asare (7.52).



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