"Uno de los posibles caminos es prolongar el año lectivo desde septiembre hasta marzo o abril del año que viene, posponiendo las vacaciones de verano", refirió.
Aseguró que los maestros no están en contra del desarrollo de las clases virtuales, pero el grave problema que se les presenta es la conectividad.
"Nosotros no queremos ser parte de un falseamiento de datos, queremos ajustarnos a la realidad", expresó.
Espínola lamentó que con la implementación de los materiales tecnológicos se les esté excluyendo a las comunidades indígenas, a la población campesina, y a otros grupos en condiciones de vulnerabilidad.
Finalmente comentó que mantuvo conversaciones con el presidente de la Federación de Educadores del Paraguay (FEP),Silvio Piris, y creen que tienen posiciones coincidentes.



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