El juzgado consideró que surgieron nuevos elementos a través de los cuales se desvirtúan los fundamentos que sirvieron de base para decretar la prisión preventiva del acusado. Es decir, con los nuevos elementos de juicio, ya no se dan de forma conjunta las condiciones necesarias para mantener la prisión, puesto que el acusado puede seguir sometido al proceso igualmente con el arresto domiciliario, sin que exista peligro de fuga.
Según la acusación y el pedido de elevación a juicio, Yuruhan habría acosado a una limpiadora del Juzgado de Filadelfia, a quien rodeó con los brazos e insistió para que saliera con él, incluso besándola en contra de su voluntad.
«Cuando la víctima logró zafarse, el juez la siguió e intentó darle la llave del despacho para asegurar la puerta, pero ella obvió tal pedido, guardando total silencio. Por temor a represalias, no formuló la denuncia el mismo día del hecho», señala el Ministerio Público.



COMENTARIOS