De acuerdo con la Real Academia Sueca de Ciencias, estos dos economistas estadounidenses asentaron "los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica", por lo que se les decidió otorgar el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel 2026.
Los modelos de Hall y Woodford no se basan "en relaciones estadísticas entre variables macroeconómicas, como la inflación, la producción y el consumo", sino que están construidos sobre las acciones que pueden tomar hogares y empresas.
Fluctuaciones económicas
Se puede decir que, de manera natural, los ciclos económicos tienen fases de contracción y expansión, y hace casi un siglo el economista John Maynard Keynes desarrolló una política de estabilización que "ha sido fundamental para abordar estas fluctuaciones".
Así, explica la academia en un comunicado de prensa, "durante las recesiones, se estimula la economía reduciendo los tipos de interés y aumentando el déficit presupuestario, mientras que para frenar una economía en auge se debe actuar a la inversa".
"Sin embargo, durante las crisis del petróleo de la década de 1970, pareció que los modelos keynesianos —que dictaban cuándo y cómo debían implementarse las medidas— habían dejado de funcionar", señala la academia.
"En lugar de reducir el desempleo, provocaron una inflación descontrolada", añade.
Reconstrucción de lo macro a partir de lo micro
Robert Hall y Michael Woodford, de las universidades de Stanford y Columbia, respectivamente, demostraron "cómo reconstruir los modelos económicos para revitalizar la política de estabilización".
Pero sus modelos no se basan "en relaciones estadísticas entre variables macroeconómicas, como la inflación, la producción y el consumo", sino que los construyeron "sobre fundamentos microeconómicos".
En otras palabras, Hall y Woodford permitieron sino en comprender "cómo el conjunto de hogares y empresas influye en la economía a través de sus acciones"
La importancia de la claridad y la transparencia
Los modelos de los galardonados tienen como elemento central que "los hogares y las empresas tienen una visión de futuro al tomar decisiones sobre el ahorro o los precios de los productos".
Esta visión de futuro depende de que gobiernos y bancos centrales "comuniquen sus planes de política económica", para que los actores particulares puedan, con sus acciones, orientar la economía en la dirección correcta.
"Desde la introducción de los nuevos modelos, estos han sido de gran utilidad para afrontar las crisis económicas que nos han afectado", señala la academia.





