Su “genial” idea de establecer una “tarifa intermedia” entre la absurda pretensión de Bolsonaro (U$S 18,95 kW-mes) y mantener la actual, como corresponde (U$S 22,60) le hará perder al Paraguay, este año, nada menos que 150 millones de dólares.
Además, sentaría las bases para que pase lo mismo en el 2023 y se liquide, de un plumazo, la revisión del Anexo C en términos convenientes para nuestro país. Estamos, pues, a las puertas de una entrega escandalosa de los intereses nacionales en Itaipú, a manos de los verdaderos “pillos y peajeros”: Los que habitan el Palacio López.
Lo que implica este planteamiento es que nuevamente el presidente paraguayo está dispuesto a arrodillarse ante su par brasileño ya que no se siente en condiciones de pelear por los intereses del país. Será otra entrega igual a la del acta bilateral, que estuvo a punto de costarle la Presidencia, y fue salvado por el cartismo.



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