Su descargo estuvo marcado por una indisimulada exteriorización emocional, en un momento en que, con las otras víctimas fatales del Covid-19 en nuestro país, esta dolencia se cobró también la vida de nueve doctores y de once enfermeros.
“La gente ya no confía a nosotros. Duele mucho cuando la gente te trata de desacreditar por las redes sociales cuando salimos a dar recomendaciones. La gente está buscando una normalidad que no existe. No se debe relativizar”, añadió Fusillo en su diálogo con la 730 AM.
“Evidentemente hemos fracasado a nivel comunicacional. Eso provino después del descrédito de las compras fallidas. Se falló desde ese momento y ni qué decir de las campañas comunicacionales”, agregó, hurgando en una herida abierta en la administración de Salud Pública y cuya profilaxis fue simplemente no hablar más de ella desde el sector oficial, probablemente apuntando al olvido.
ACUDIR AL MÉDICO
Otro aspecto al que se refirió Fusillo fue a la consulta tardía de muchos pacientes. Señaló que hay personas que van al médico en el día 11 del contagio, ya con un cuadro de neumonía. En ese sentido, insistió que dos días seguidos con tos persistente ya debe interpretarse como una señal de alarma.
Asimismo, remarcó que la primera semana del contagio con el Covid-19 suele ser “tranquila”, pero que la segunda puede desatar el infierno si no se trata con la debida anticipación. Y pidió que las personas con algunas señales de un eventual contagio deben de controlarse la oxigenación con el oxímetro, un dispositivo portátil que se puede adquirir en las farmacias.
Si este dispositivo marca oxigenación baja se debe acudir inmediatamente al médico. Nosotros tomamos referencia de que si la persona está por debajo de 93 en el oxímetro, acuda a alguna urgencia para ser evaluado”, rogó Fusillo.



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