Un grupo de padres de familia mantiene cerrada y tomada la Escuela Básica San Lorenzo, ubicada en el distrito de Karapaí, Departamento de Amambay. La medida de fuerza busca presionar por la resolución oficial de contratación de los docentes que llevarán adelante el nuevo Bachillerato Técnico Agropecuario.

La principal preocupación de los manifestantes radica en la incertidumbre sobre el cobro de haberes de los 17 educadores que integran este proyecto educativo. Según los padres, necesitan confirmar si los profesionales percibirán sus salarios correspondientes al finalizar el presente mes de marzo.

Al respecto, el director departamental de Educación, Luis Figueredo, en charla para Urundey FM, calificó la medida de fuerza como apresurada y lamentó la clausura de la institución pública en Karapaí. El funcionario explicó que las clases iniciaron recién el pasado 23 de febrero y que el permiso del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) ya está concedido.

Para las autoridades educativas locales, existen "fuerzas externas" y precandidatos políticos que estarían malinformando a los pobladores del distrito de Karapaí. Figueredo señaló que se está utilizando un "populismo barato" para manipular a los padres, afectando el derecho a la educación de niños de todos los niveles.

La Dirección Departamental recordó que impedir el acceso a una escuela constituye un delito y que el proceso administrativo para los pagos sigue su curso normal. Se espera que a través de las supervisiones zonales se logre destrabar el conflicto para normalizar las actividades académicas en la comunidad de San Lorenzo.