Si bien el argumento del año electoral que esgrime El Vaticano es real, parece haberle venido como anillo al dedo a Francisco que se muestra disgustado con aspectos de la gestión de Alberto Fernandez, dicen quienes lo frecuentan. Una de las principales razones es el hecho de que el presidente, más allá de que haya impulsado la legalización del aborto, lo haya hecho en medio de la pandemia y de la consecuente profundización de la crisis económica y social.

Por lo demás, Francisco no quedó bien parado ante los sectores más conservadores del Vaticano -minoritarios, pero muy activos- que cuestionan el perfil aperturista de su papado. Concretamente, le achacan acceder al pedido del presidente de ayuda para la renegociación de la deuda -dentro de sus posibilidades en esta cuestión- y obtener como respuesta del mandatario el envío al Congreso -y decidido impulso- del proyecto de legalización del aborto.

Otro motivo de disgusto del Papa con Alberto Fernández lo constituyó el hecho de que tras una actitud conciliadora con la oposición en el inicio de la cuarentena -las ruedas de prensa conjuntas con el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador bonaerense Axel Kicillof fueron un claro reflejo-, el presidente mutó hacia un perfil confrontativo, en línea con su vicepresidenta, Cristina Kirchner.

Entre los aspectos más recientes que tampoco contribuyeron a la relación se cuenta la incorporación al gabinete como ministro de Seguridad de Alberto Fernández, cuestionado desde hace años por muchos curas villeros, que le achacan su presunta inacción ante la proliferación de las drogas en los barrios populares. De hecho, se les atribuye haber jugado en contra de su candidatura a gobernador bonaerense en 2015.

Alberto Fernández se reunió cuatro veces con Francisco. Las dos primeras fueron antes de ser presidente, el 28 de enero de 2018, y el 18 de mayo del mismo año, ambas en la residencia de Santa Marta. En la segunda concurrió con el ex canciller de Brasil Celso Amorim y el político chileno Enrique Ominami. Ya como mandatario, lo visitó el 30 de enero de 2020 en el Palacio Apostólico y el 13 de mayo de este año.