Durante la iniciativa, organizada por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización e ideada por el papa, se rezará el rosario y serán involucrados unos 30 santuarios de todo el mundo.

El papa Francisco inaugurará y clausurará personalmente esa cadena de oración el 1 y el 31 de mayo.

El pontífice argentino eligió un versículo emblemático del Nuevo Testamento, que relata los comienzos de la comunidad cristiana, y se refiere al valor de la oración ante las peores desgracias.

La oración será transmitida todos los días en directo desde un santuario por los canales oficiales de la Santa Sede a las 16:00.

En mayo del 2020, al término del primer confinamiento en Italia, el pontífice instó a todas las religiones del mundo a rezar por ese mismo objetivo.