El documento de la Doctrina de la Fe señala en primer lugar el plano doctrinal. El Dicasterio ratificó que “la inscripción activa a la masonería por parte de un fiel está prohibida, a causa de la incompatibilidad entre la doctrina católica en la masonería”.
La determinación eclesiástica fue como consecuencia de la preocupación con respecto al continuo aumento de fieles inscriptos a la masonería.
Aclaró en la nota que llevó su firma que “aquellos que formalmente y con conciencia se han inscripto a logias masónicas y han abrazado los principios masónicos, recaen bajo las disposiciones en la citada Declaración. Estas medidas se aplican también a los eventuales eclesiásticos inscriptos a la masonería”.
Fuente: Vaticano



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