El Gobierno de Paraguay, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, expresó su rechazo a la declaración final de la IX Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada en Tegucigalpa, Honduras. Según el comunicado oficial, Paraguay no otorgó su consentimiento para el documento aprobado por 30 de los 33 países miembros y denunció irregularidades en el procedimiento de adopción.
La Cancillería remitió una nota formal a la Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras, país que ejerció la presidencia pro tempore del bloque, en la que se alega que la declaración fue presentada como un consenso total sin respetar los mecanismos de aprobación previstos. La postura paraguaya fue clara al rechazar el uso del término “suficiente consenso”, calificándolo como inexistente en el marco del derecho internacional.
El documento aprobado por la mayoría de los países de la Celac cuestiona las medidas arancelarias impuestas por el entonces presidente estadounidense Donald Trump, consideradas como coercitivas y contrarias a las normas del comercio internacional. Paraguay, sin embargo, decidió no acompañar ese pronunciamiento, al igual que Argentina y Nicaragua, según reportes de prensa internacional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores subrayó que la declaración titulada “Declaración de Tegucigalpa” no puede ser considerada como un documento formalmente emanado de la cumbre. En este sentido, exigió una aclaración que incorpore explícitamente la postura del gobierno paraguayo, dejando constancia de su objeción diplomática.
Además de manifestar su desacuerdo con el contenido, Paraguay cuestionó la validez jurídica del procedimiento utilizado para presentar la declaración como representativa del bloque regional. Señaló que esta práctica vulnera el principio de unanimidad que rige en organismos multilaterales como la Celac, donde el consenso pleno es esencial para la legitimidad de las decisiones adoptadas.
La IX Cumbre concluyó con discursos enfocados en la integración regional y el rechazo a medidas económicas consideradas unilaterales. Sin embargo, la disidencia paraguaya evidencia la persistencia de divergencias en temas sensibles como la política exterior y la relación con actores globales como Estados Unidos.
Fuente: Última Hora



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