La comunidad católica paraguaya vivió una jornada de devoción con la llegada de la reliquia, recibida este lunes en un acto que reunió a fieles y miembros de la Orden Franciscana Seglar. La ceremonia se realizó a las 19:00 y contó con una masiva participación de creyentes, quienes presenciaron un momento considerado histórico para la Iglesia Católica en Paraguay.

Según explicó el fray Rogelio Pereira Xavier, la reliquia no es solo un objeto antiguo, sino un símbolo espiritual que busca acercar el mensaje franciscano a la comunidad. Destacó que su presencia constituye una oportunidad para fortalecer la fe y recordó que la figura de San Francisco sigue siendo un referente de humildad, solidaridad y compromiso con los más necesitados.

La iniciativa contempla que el legado del santo llegue a distintas regiones del país mediante una peregrinación que permitirá a los fieles participar de momentos de oración y reflexión. Tras su recepción en la catedral capitalina, la pieza sagrada fue trasladada en procesión hasta la Parroquia San Francisco, donde continuaron las actividades religiosas. Durante este martes 7 de abril, la reliquia permanecerá expuesta para la veneración pública, permitiendo que los devotos se acerquen a orar.

El destino definitivo del objeto será la Catedral de Caazapá, ciudad con una profunda tradición franciscana, fundada en 1607 por el fraile Luis de Bolaños, una de las figuras más influyentes en el proceso de evangelización durante la época colonial.

Desde la Orden Franciscana destacaron que la llegada de la reliquia busca reforzar la espiritualidad y renovar el compromiso de los fieles con los valores promovidos por el santo: sencillez, paz y respeto por la naturaleza.

San Francisco de Asís fue canonizado en 1228 y es reconocido mundialmente por su vida dedicada al servicio, su renuncia a las riquezas materiales y su mensaje de fraternidad universal. Su legado continúa vigente, inspirando a comunidades religiosas a promover encuentro, solidaridad y esperanza.

Con la llegada de esta reliquia, la Iglesia Católica en Paraguay busca revitalizar la tradición franciscana y ofrecer a los creyentes un símbolo de fe que los acompañe espiritualmente en distintos puntos del territorio nacional.