La mujer buscó refrescarse en medio de las altas temperaturas, pero fue rápidamente interceptada por agentes de seguridad y sancionada por incumplir las normas de conservación del histórico atractivo turístico.

El episodio ocurrió ante la mirada de decenas de turistas que registraron la escena con sus teléfonos celulares. 

Los videos se difundieron rápidamente en redes sociales y medios locales, convirtiendo el caso en un fenómeno viral.

Las autoridades italianas mantienen estrictas prohibiciones para evitar que visitantes ingresen a la fuente, considerada patrimonio histórico y uno de los símbolos más reconocidos de la capital italiana.