El dinero recaudado circularía por canales informales y, de acuerdo a las versiones, llegaría a niveles políticos. Las acusaciones apuntan a la falta total de controles y a la protección de poderosas influencias.
Una presunta red de corrupción estaría operando en la Patrulla Caminera del Alto Paraná, con epicentro en la 8ª Zona y ramificaciones en puntos estratégicos de la rutas PY07, PY02 y PY06. Las denuncias señalan como figura central al jefe de la dependencia, el inspector mayor Ramón Torres, considerado “intocable” dentro de la institución. Junto a él aparece el inspector mayor Osmar Darío Coronel Bogado, con más de tres décadas de antigüedad, designado en diciembre de 2024 como jefe del destacamento nº 1 de la Caminera en Hernandarias, y hasta ahora se mantiene en el cargo gracias a sus excelentes resultados como “recaudador”.
De acuerdo con las fuentes, ambos jefes habrían montado un esquema paralelo de recaudación, al margen de la institución, mediante el cobro mensual a empresarios del transporte y otros rubros.
Entre los señalados como aportantes figura el empresario arenero Wildo Britos, propietario de la arenera Cristal. Sus camiones de gran porte transitan a diario frente al puesto de control sin ser verificados, pese a que, según versiones, ninguno estaría en regla para circular.
La misma modalidad alcanzaría al empresario Marcelo Mega, de Santa Fe del Paraná, cuyas lujosas camionetas circularían sin controles por el tramo Hernandarias–Santa Fe del Paraná de la PY07. Siempre según los datos, ambos empresarios “colaborarían” mensualmente para evitar sanciones y demoras.
El esquema también involucraría a una asociación de taxistas que realiza viajes diarios a Salto del Guairá. Estos vehículos circularían con exceso de pasajeros y mercaderías sobre el techo, violando normas básicas de tránsito, sin que los inspectores intervengan. Las fuentes aseguran que los pagos serían regulares para garantizar el libre tránsito.
PUNTO ESTRATÉGICO
El destacamento nº 1 de Hernandarias se encuentra en un punto clave por donde pasan miles de vehículos cada día. Desde allí, la recaudación diaria sería millonaria, con instrucciones precisas a los inspectores para “cobrar peaje” a los conductores. La consigna interna, según la denuncia, sería recaudar “para la corona”.
BUEN PADRINO
En el plano político, Coronel Bogado aparece como otro de los supuestos protegidos. Pese a contar con antigüedad suficiente para jubilarse, continúa en funciones bajo el presunto padrinazgo del senador Silvio “Beto” Ovelar, oriundo de Coronel Oviedo. En redes sociales, el inspector exhibe fotografías con el legislador y con Carlos Coronel Bogado, pariente suyo y precandidato a concejal en Coronel Oviedo.
Las versiones sostienen que dicha candidatura recibiría apoyo económico proveniente de la recaudación ilegal. Las denuncias también mencionan que el dinero del esquema podría escalar hasta altas esferas del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, hecho que hasta ahora nadie investiga oficialmente. Mientras tanto, la supuesta corrupción seguiría operando sin controles ni sanciones. La falta de reacción de las autoridades refuerza la percepción de impunidad en una institución clave para la seguridad vial.
Foto de tapa: el inspector de la Patrulla Caminera, Osmar Coronel en compañía del senador Silvio “Beto” Ovelar y el presunto precandidato a la concejalía de Coronel Oviedo, que sería pariente del funcionario público.



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