La opcin es armar crceles especiales y exclusivas para el PCC; es decir, para los grupos criminales, dice el ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, en conversacin con La Nacin. La idea desde el ministerio en este asunto parece definida en algo: quieren armar un lugar donde recluir a todos los miembros de grupos criminales con una vigilancia especial.
De hecho, esta propuesta ser presentada maana lunes a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en una reunin que el Poder Ejecutivo tiene pactada con los miembros de la mxima instancia judicial para hablar sobre el PCC o los grupos criminales que operan en nuestro pas. As lo anunci el propio ministro Villamayor.
No se trata solamente de un trabajo que tiene que hacer el Poder Ejecutivo. Esto amerita que el problema sea tratado realmente como un problema de Estado, dice Villamayor.
La preocupacin de las autoridades nacionales tiene razn de ser. El PCC se ha convertido en una grave amenaza para la seguridad interna. Los diez asesinatos con seis decapitados y otros tantos quemados que se dieron el pasado 16 de junio en la Penitenciara de San Pedro fueron apenas una muestra de la capacidad de generar terror que tiene este grupo criminal.
Bruno Paes Manso, periodista brasileo e investigador del Centro de Estudios de la Violencia por la Universidad de San Pablo, Brasil, dice a La Nacin que los asesinatos que se tuvieron en San Pedro son un mensaje del PCC. El periodista lo califica como una estrategia poltica del grupo para defenderse dentro de las crceles.
Paes Manso es autor junto con Camila Nunez Dias del libro La guerra. El ascenso del PCC en el mundo criminal de Brasil (2018), en el que habla justamente del ascenso del PCC en el mundo criminal brasileo. La construccin que tuvo el grupo como una organizacin fuerte y letal desde la crcel para afuera, teniendo al narcotrfico internacional como su gran negocio.
Lo que ocurre en nuestro pas parece ser una copia de lo que cuenta Paes Manso, pero con una notable diferencia. Brasil, por territorio y extensin, es diez veces ms grande que Paraguay en todo. Segn datos oficiales, Brasil es considerado el pas con la tercera poblacin carcelaria ms grande del mundo, con unos 726 mil presos.
A pesar de las grandes distancias entre ciudades y estados, el PCC tiene una ascendencia importante en las crceles. De hecho, los grupos criminales gobiernan casi el 76% de las penitenciaras, segn la ONG Conectas, una organizacin que trabaja por los derechos humanos en el vecino pas.
Cuando el PCC empez, all por 1993, en San Pablo haba unas 30 penitenciaras. Actualmente hay ms de 70. El crecimiento del grupo coincidi con el aumento de penitenciaras. Esto le fortaleci muy grande al PCC en todas las crceles de San Pablo, dice Paes Manso.
Otra coincidencia paraguaya con el sistema brasileo es la cantidad de presos sin condena. El Grupo de Trabajo sobre Detencin Arbitraria (GTDA), de la ONU, estim en el 2013 que casi el 40% de todos los presos en Brasil estaba con prisin preventiva.
En Paraguay esa cifra llega a un nmero alarmante. De 16.397 prisioneros que se tienen actualmente en las 18 crceles del pas, el 77% (12.636) est sin condena. Apenas 3.750 reclusos estn condenados.
Al igual que en Brasil, nuestro pas tiene un altsimo nivel de hacinamiento en las prisiones. Un informe del Mecanismo Nacional de Prevencin de la Tortura (MNP) habla de que el 98% de todas las crceles del pas est con una superpoblacin crtica. Para tener esta definicin, el MNP recurre a lo que establece el Comit Europeo para los problemas criminales, que da dicha calificacin cuando la densidad penitenciaria supera el 120% o ms de la capacidad de la crcel.
En los ltimos 20 aos, Brasil pas a ser el tercer pas con la mayor cantidad de prisioneros a nivel mundial gracias a una enorme poltica de encarcelamiento masivo. Se pens que esto ayudara a acabar con los grupos criminales y la inseguridad, pero fue todo lo contrario. Estas polticas empezaron a fortalecer al PCC porque este grupo naci en la crcel y ah recluta a soldados. Es decir, la idea fue un verdadero fracaso, expone Paes Manso.
Al problema del hacinamiento se le suma la presencia de grupos delictivos dentro de las crceles que entienden que pueden llevar el negocio por cuenta propia, sin necesidad de formar parte del PCC. Es lo que ocurre con el Clan Rotela, que deriv en la masacre de San Pedro.
Liderado por Armando Javier Rotela Ayala, conocido como el Zar del microtrfico, el clan gan terreno al incluir un ingenioso modelo como distribucin del crack. El delivery o reparto. Instal este sistema y se hizo fuerte, ya que con el paso de los aos fue ganando distribuidores pequeos por Asuncin, Gran Asuncin y hasta el interior del pas.
Rotela Ayala tiene antecedentes por trfico desde el 2009. El problema con el clan y el PCC es que ambos quieren mantener la distribucin que se tiene dentro de las penitenciaras. El negocio es demasiado grande y mueve mucho dinero, dicen los investigadores.
NACIMIENTO Y FORTALECIMIENTO
Casi como premonicin de su propio camino, la muerte, sangre y violencia fueron los factores que marcaron el inicio del PCC en Brasil. El 2 de octubre de 1992, en la Penitenciara de Carandiru, San Pablo, una rebelin de los reclusos deriv en una intervencin de la Polica Militar brasilea que dej un saldo de terror: 111 prisioneros muertos. Ni un solo polica herido.
Tras este macabro hecho nace el PCC, casi como una reaccin ante semejante atropello. El grupo naci con un discurso de la defensa de los reclusos. Entonces se coloc como un grupo de autodefensa de los criminales, explica el periodista brasileo.
Segn Paes Manso, a los siete aos de haberse formado, el PCC ya tena una fuerza considerable. Para el 2001, el grupo se enfrent a otras agrupaciones criminales que en ese entonces tambin queran tomar el control, pero el PCC resisti. Para finales del 2003, el 90% de las prisiones de San Pablo ya era dominio del PCC.
Lo que estamos haciendo es formar ms soldados para el PCC con nuestras crceles superpobladas, dice por su parte la doctora Cecilia Prez, ex viceministra de Poltica Criminal del Gobierno Nacional hasta agosto del 2018. Prez explica a La Nacin que si bien la solucin para nuestro sistema tampoco es la construccin de ms crceles, ante la situacin actual es necesario construir ms penitenciaras.
El hacinamiento definitivamente es un caldo de cultivo para el PCC y tambin para el EPP (Ejrcito del Pueblo Paraguayo) porque estos son grupos de crimen organizado que aprovechan la situacin de hacinamiento, de las malas condiciones, entonces logran reclutar a ms soldados. Ellos hablan de rebautizar a sus miembros, expone la profesional.
Prez dice que ya bajo su mandato se dej preparado un proyecto para la construccin de cuatro crceles en la zona de Emboscada en donde ya existe una crcel con capacidad para albergar a otros 5.000 reclusos.
A criterio de Prez, el drama tampoco se resolvera con la expulsin de estos reclusos miembros del PCC. Esto, debido a que la mayora de los que estn detenidos en Paraguay no tienen procesos en Brasil, por lo que volveran a ingresar al territorio paraguayo sin mayores inconvenientes, teniendo en cuenta las circunstancias fronterizas entre Paraguay y Brasil. Solamente entre Salto del Guair (Canindey) y los estados brasileos de Paran y Mato Grosso do Sul hay unos 200 kilmetros de frontera seca.
Prez ha trabajado en un proyecto para reformar el sistema penitenciario paraguayo y apunta a una cuestin que considera fundamental para evitar los hacinamientos. Evitar que la prisin sea masiva, una situacin que agrava la cuestin poblacional.
Hay que trabajar por corregir la Ley 4.431 del 2011. Con estaley, la regla es la prisin directa. Es decir, no se puede litigar nada en libertad. Esta ley prohbe al juez analizar los presupuestos de una prisin preventiva porque un juez que no aplica esa ley, hace algo inconstitucional y entonces termina ante el Jurado de Enjuiciamiento, dice Prez.
PRIVADOS DE LIBERTAD Y DE SUS DERECHOS
Para Dante Leguizamn, del Mecanismo Nacional de Prevencin de la Tortura (MNP), la situacin actual del sistema penitenciario paraguayo genera que toda la gente rechace lo que uno encuentra all. Hay una falta de acceso a derechos bsicos. Alimentacin, un espacio digno para dormir, acceso a la educacin y el trabajo. Es como algo bastante predecible que esto se convierta en un lugar para el fortalecimiento de estos grupos, expone Leguizamn, haciendo alusin al PCC.
Dice adems que la construccin de ms crceles no aborda el real problema de fondo, que es definir como sociedad, como Estado, por qu se sigue metiendo mucha gente a las crceles. Esto requiere que todas las instituciones del Estado se involucren en procesos con medidas de prevencin y de acceso a los derechos humanos. Es necesario cambiar este estado de cosas en el asunto penitenciario, dice Leguizamn
Despus del 2000, el ingreso de la tecnologa con los telfonos celulares al alcance de ms personas hizo que el PCC encuentre una va de comunicacin mucho ms eficiente y gil. El telfono celular empez a tornarse popular dentro de las crceles, entonces el PCC empez a tener contacto entre ellos en las crceles y a empezar a mover contactos de afuera. Con eso arranc su gran red de narcotraficantes, explica el periodista Paes Manso.
Esto abri igualmente la posibilidad de que el negocio se expandiera. El PCC vio entonces que el control de drogas que tena en las crceles poda extenderse con mayor facilidad en las afueras, donde ya estaban operando. Empez un nuevo modelo de negocios con la venta de droga. Ah entra tambin a la vista Paraguay, expone el especialista.
A partir del 2007 los contactos se hicieron ms frecuentes y Paraguay directamente pas a ser una gran ruta y, tambin, un punto de produccin importante de marihuana. Paraguay tambin es un lugar donde hacen contacto con compradores de cocana de Bolivia. Despus de la muerte de Rafaat, esto empez a correr ms fuerte, expone Paes Manso.
Jorge Rafaat Toumani fue un conocido empresario de frontera afincado en Pedro Juan Caballero, Amambay, quien fue asesinado durante una tremenda emboscada el 15 de junio del 2016 en la misma ciudad. En aquella oportunidad, los asesinos usaron incluso un fusil antiareo. Se habl de que los responsables del ataque fueron los del PCC. Este episodio arroj una serie de asesinatos posteriores en la zona.
Segn Paes Manso, Rafaat fue un hombre que bloqueaba los negocios del PCC del lado del Amambay. Su eliminacin result un alivio para la organizacin, que rpidamente se hizo de esa ruta, dice el especialista.
EL COMANDO VERMELHO
Antes de que el PCC pensara en Paraguay, otro grupo tena el territorio a su disposicin. Se trata del Comando Vermelho (CV), encabezado por Fernandinho Beira-Mar, un narcotraficante que hoy ya adquiere fama de leyenda. Recluido hace 18 aos en una crcel de Brasil, escribi dos libros y est prximo a lanzar su propia marca de tazas, remeras, etc.
Quienes investigan a estos grupos criminales los diferencian en el modo de trabajar y actuar. El CV, que ya opera en Paraguay desde mediados de los 90, es un grupo que trabaja en el trfico de drogas, etc. Por antigedad, se le considera uno de los grupos criminales ms fuertes de la regin. La disputa entre el Comando Vermelho y el PCC se volvi inevitable cuando el grupo nacido en las crceles lleg a Paraguay.
El 6 de noviembre del 2018, el narco brasileo Marcelo Pinheiro, alias Piloto, jefe del CV, ofreci una conferencia de prensa como si fuera un deportista de primer mundo. Frente a cmaras y decenas de micrfonos, delat que el comisario principal de la Polica Nacional, Abel Caete, le cobraba un canon mensualmente para facilitarle informacin. Es decir, trabajaba de sopln.
Piloto, con una decena de pedidos de la justicia brasilea a cuestas, estaba desesperado por evitar una extradicin que pareca inevitable, hasta que lo impensado ocurri. El 17 de ese mismo mes, el narco brasileo asesin a una joven de 18 aos en su celda de Tacumb. Lo hizo con la intencin de que se abra una investigacin en su contra y evitar ser extraditado.
El escndalo oblig al Gobierno a tomar medidas, torcer resortes jurdicos y apurar lo antes posible la extradicin de Piloto, que se concret dos das despus del asesinato, el 19 de noviembre. El narco fue capturado en el departamento de Itapa en diciembre del 2017.
La tecnologa fue entonces la que permiti al PCC enviar a sus embajadores a diferentes partes de Sudamrica a mediados del 2000. As, Paraguay, Bolivia y Colombia fueron los pases con los que el PCC empez a operar, primero con la ruta de la droga, despus con la de armas. Todo el operativo se conduca desde las crceles de San Pablo.
En Paraguay no solamente la tecnologa ayud a que estos grupos encuentren terreno frtil, sino que las propias fuerzas del Estado influyeron. Como ejemplo vale citar el caso del comisario Abel Caete, que hoy sigue investigado por las declaraciones de Piloto.
El relato de Paes Manso coincide con los hechos que se sucedieron en aquellos tiempos en nuestro pas. El 28 de diciembre del 2009, la Secretara Nacional Antidrogas (Senad) captur a Jarvis Chimenes Pavo. Considerado entonces uno de los embajadores del PCC y, por ende, jefe de la organizacin en nuestro pas.
Con Jarvis cay preso Carlos Antonio Caballero, alias Capilo, tambin jefe de la organizacin del PCC en Paraguay. Ambos narcotraficantes fueron sorprendidos mientras dorman en una quinta de Yby Ya, departamento de Concepcin. La Senad no tuvo que disparar una sola bala para atrapar a los delincuentes ms buscados hasta ese entonces.
Nueve meses despus, en julio del 2010, en una tranquila zona conocida como Cerro 21 de Pedro Juan Caballero, Amambay, las fuerzas de la Senad volvieron a sorprender a otro jefe narco del PCC. Esta vez fue Ireneu Domingo Soligo, alias Pingo. Este hombre estaba con orden de captura internacional y apareca entre los ms buscados por la polica brasilea por ser el jefe del PCC para la ruta del narcotrfico en la conexin Bolivia-Paraguay-Brasil.
Los ms grandes embajadores del PCC en los ltimos aos cayeron presos en Paraguay. Adems de Pingo y Pavo, posteriormente se sumaron Eduardo Aparecido de Almeida, alias Piska (2018), y Thiago Ximenes, alias Matrix (2019). Todos estos hombres son considerados por los investigadores brasileos como jefes directos del PCC a la hora de negociar las rutas en las fronteras.
El PCC es una mafia carcelaria. El 80% de sus miembros est dentro de las crceles, dentro de las crceles de todo Brasil, entonces es una gran red de criminales que tiene sus contactos afuera, dice Paes Manso. Estos contactos de afuera por lo general operan en Paraguay, Bolivia o Colombia.
La masacre de la crcel de San Pedro es una muestra del poder violento del PCC. En una reciente entrevista para La Nacin, el director del Penal de Tacumb, Jorge Fernndez, reconoca el poder de este grupo armado y las pocas herramientas que se tienen desde las instancias estatales para hacerles frente en situaciones de amotinamiento por la forma en que operan.
Desde el Ministerio de Justicia calculan que son 400 los miembros activos del PCC distribuidos en las 18 crceles de Paraguay. No parece un nmero alto, pero el problema son los nuevos bautizados que van saliendo todos los das, a cada momento.
Vamos a tener que adoptar una poltica de cuarentena para estos grupos criminale. Buscar aislarlos y tenerlos controlarlos, dice el ministro Villamayor, mirando en un proyecto a ms largo plazo.
El problema con las mafias es que no esperan cuando quieren dar un mensaje.



COMENTARIOS