La querella por difamación, calumnia e injuria contra el periodista fue presentada en junio de 2024 tras publicaciones en las que calificaba a la señora Vidala Franco como «Planillera». Según este escrito, el miércoles 10 de enero de 2024 se exhibió un video suyo a través de distintos medios de comunicación, lo cual alega estar descontextualizado en el tiempo. Causa de la cual se inhibieron, tanto la jueza Lourdes Peña, como la jueza Mesalina Fernández.

Posteriormente, en fecha 6 de mayo del 2026, la misma Vidala Franco hizo una denuncia sobre violencia contra la mujer (Ley 5777/16); por el cual se prohibió a Édgar Chilavert «a efectuar cualquier tipo de maltrato, ya sea verbal, psicológico o físico; así como cualquier descalificación que degrade su dignidad como mujer por cualquier medio, mensajes de texto, medios de comunicación o redes sociales».

Según Chilavert, estas son medidas desesperadas que buscarían parar publicaciones que pondrían en duda la legitimidad de su trabajo en una institución pública. Asimismo, agregó que su denunciante no tiene capacidades intelectuales ni méritos para ser asesora de un parlamentario.

Otro punto llamativo que explicó el periodista es que «cuando era funcionaria de la Justicia Electoral y estaba en Concepción, ella dice que fue comisionada a la gobernación. Entonces nosotros solicitamos la planilla de funcionarios y la marcación de la tarjeta, pero no nos permitió Lourdes Peña. Pedimos la cuenta de los gastos de su campaña política, las mercaderías que usaron, absolutamente todos los recursos del estado».