Allí comenzó una persecución, en donde el delincuente logró atropellar a 4 patrulleras policiales y cerca de 10 autos particulares, en su afán de escape.
Sin embargo, a la altura de la avenida Eusebio Ayala y Kubischeck de Asunción, el mismo ya no pudo sortear los obstáculos y lograron aprehenderlo.
Un modus operandi de Torres Ríos era hacerse pasar por fiscal. En ese tren ordenaba allanamientos, y ya dentro de las viviendas, junto a cómplices, robaban enseres y dinero, en algunos casos. En otros perpetraba despojos bajo amenazas con armas de fuego.
Ese método era al margen de otras actividades ilícitas, en donde sus golpes eran de la categoría de estafa.



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