El caso más reciente involucra al turista brasileño Jeferson Martins Cordeiro (26), oriundo del Estado de Paraíba, quien denunció ante la Policía Nacional que fue amenazado y asaltado en el interior de la tienda de electrónicos “Atacado Vip”, ubicada en el cuarto piso del citado shopping. Mencionó que ingresó allí para mirar algunos productos y enseguida fue obligado a entrar a una pieza ubicada en la parte del fondo.

Dentro de la habitación se encontraban dos hombres y afuera otros dos. En el lugar, los supuestos vendedores le exhibieron fotografías de algunas armas de fuego para ofrecerle. Al mencionarles que no estaba interesado en comprar armas, le despojaron de su pasaporte y le tomaron fotos. A continuación, uno de los presentes lo intimó con un revólver y le obligó a entregar R$ 2.500 (G. 3.750.000). Luego de ser asaltado, el turista fue expulsado del local comercial y fue directamente a radicar la denuncia. Agentes policiales lo acompañaron de nuevo hasta la tienda, pero ya encontraron todo cerrado, como siempre ocurre en estos casos.

USUAL MODUS OPERANDI

Cabe resaltar que gran parte de los hechos delictivos denunciados por turistas se registran en tiendas dentro del shopping Vendôme. El nuevo caso que afecta la imagen de la ciudad fue informado al fiscal Gabriel Segovia, encargado de investigar los robos y estafas en el microcentro de CDE.

Sin embargo, lo lamentable es que este tipo de hechos ocurren con espantosa frecuencia, habida cuenta que muchos ni siquiera son denunciados por las víctimas, por temor. El modus operandi generalmente es siempre el mismo: los turistas son atraídos a algún negocio “de fachada”, ya que en realidad operan como verdaderas “ratoneras”; una vez en el interior, los extranjeros son asaltados a punta de arma de fuego y luego liberados.

Mientras las víctimas acuden a instancias policiales, los bandidos cierran el negocio y “desaparecen” en cuestión de minutos, como si nunca hubiesen estado allí. Las autoridades se constituyen en el lugar y al ver todo cerrado, dan media vuelta y ya no efectúan otras diligencias, por lo que pocos días después, las “ratoneras” se vuelven a abrir, listas para asaltar al siguiente incauto que caiga en sus redes. Todo este esquema es hartamente conocido por los agentes de la Policía Turística y de la comisaría 1ª de CDE, quienes sin embargo no actúan y más bien se hacen cómplices de los seudo comerciantes bandidos. Incluso, efectivos de Investigaciones formarían parque del “esquema”, según indicaron fuentes.

El Ministerio Público, en la persona del fiscal Gabriel Segovia, quien reemplaza al cuestionado agente Edgar Modesto Torales, quien tenía las mismas funciones, tampoco actúa de manera decidida, por lo que hay sospechas que también es complaciente y connivente con los asaltantes. Otra institución que “brilla” por la inacción es la propia Municipalidad de Ciudad del Este, que debería clausurar estos negocios e incluso sancionar al shopping que los alberga, pero nada de esto sucede, por lo que los turistas siguen expuestos a ser atracados por los indeseables.