Flecha sostuvo que además de la producción agrícola, la importación de cemento y la exportación de maíz, están ayudando a generar un mayor movimiento de flete y eso les permite paliar el difícil momento que se genera por la pandemia del COVID-19.

“Lastimosamente trabajamos mucho, pero el precio que percibimos es bastante bajo, de igual forma somos conscientes de que recién estamos recuperándonos un poco de la crisis económica mundial. Tenemos la esperanza de que todo mejore”, manifestó el presidente del gremio.

Así también, señaló que pese a que de a poco se están reactivando más sectores, por lo que se genera una mayor demanda, el precio que se paga en el mercado está haciendo que muchos de sus compañeros ya no continúen en el rubro. No obstante, dijo que otros se muestran más animados “porque de a poco se está normalizando todo”.

Efecto de la bajante del río

Mientras que los armadores, importadores y exportadores se muestran preocupados por la bajante importante del río Paraguay, el sector de transporte de carga reporta un incremento en la demanda de vehículos de gran porte, debido a que el impacto de la sequía impidió el movimiento de barcazas, por lo que las mercaderías de los puertos fueron trasladados a Villeta.

La flota de transporte de carga está compuesta por unos 40.000 camiones y tiene como destino Uruguay, Chile y Bolivia, siendo Brasil el principal punto de arribo de mercaderías, de acuerdo con datos del gremio.