Este viernes, en el estadio de la “Vecchia Signora” se enfrentaron para el desquite, que tuvo un inicio fuera de lo normal, porque a los 16 minutos Cristiano Ronaldo estrellaba en el poste un penal, algo que muy pocas veces ocurre con de parte del jugador portugués.

Poco después fue expulsado Ante Rebic, autor del gol de Milan en la ida, y la cuestión se ponía cada vez más difícil para el equipo “rossoneri”, que siempre estuvo obligado a anotar un gol para poder incomodar a la Juventus.

Pero tal cosa no ocurrió. El dominador claro del juego fueron los locales, aunque no pudieron romper el cerco de Gianluigi Donnaruma, la figura del partido. De esta manera y con el 0-0 en el marcador, hicieron valer el gol de visitante conseguido “in extremis” en el partido de ida, anotado por Cristiano Ronaldo a los 91 minutos, paradójicamente, de penal.

Juventus conocerá mañana sábado a su rival en la final, a disputarse el próximo miércoles en el estadio Olímpico de Roma. El partido de vuelta de la segunda semifinal, que lo protagonizan Nápoli e Inter, se jugará desde las 15:00 de nuestro país en el estadio San Paolo. Los napolitanos parten con ventaja, ya que en la ida derrotaron de visitante por 1-0 al equipo de Antonio Conte.