La bioquímica húngara, instalada en EEUU y que actualmente trabaja en el desarrollo de una vacuna contra el cáncer, dirigió sus declaraciones a los fabricantes de vacunas, entre ellos Pfizer, que realizan pruebas de laboratorio sobre los contagiados con nueva variante para comprobar si la vacuna es eficaz o no.

Por su lado la farmacéutica estadounidense Moderna sitúa el hipotético desarrollo de una nueva inyección adaptada a la variante ómicron para principios de 2022.