El caso estalló el viernes último cuando funcionarios de la COIA apostados en el km 49, sobre la Ruta PY02, distrito de Yguazú, literalmente se apropiaron de nueve cajas de mercaderías, que eran transportadas en un vehículo de la empresa transportadora Trans Amambay Express. Si bien el chofer presentó facturas legales y demás documentaciones, el cargamento fue sustraído por los funcionarios Alberto López y Líder González, quienes actuaron con mucha prepotencia y ni siquiera se tomaron la molestia de elaborar un acta de incautación en el momento de su “operativo”, ya que supuestamente invocaron a su director Miguel Zárate y al propio Julio Fernández. Recién al día siguiente (sábado), cuando se apersonaron abogados de la empresa afectada, estos funcionarios se dignaron a labrar un acta, como corresponde, pero ya pasadas las 24 horas, cuando los coimeros se enteraron que los dueños de la carga (electrónicos de la marca Sony) habían realizado la denuncia ante la Policía Nacional.

Los abogados de la empresa, cuya mercadería fue incautada, pedirán este martes la devolución de los productos y en caso de haber oposición pedirán a la Fiscalía y al juzgado el allanamiento del puesto aduanero del km 49. Así también, según los datos, Alberto López y su cómplice Líder González serán denunciados formalmente en la fecha ante el Ministerio Público. Si bien ya existe una denuncia policial, los abogados de la empresa afectada presentarán ante la Fiscalía los documentos que avalan que los funcionarios sin ninguna razón incautaron la mercadería.

Cabe agregar que el acta de incautación todavía no fue exhibida a los abogados que representan a los dueños de las mercaderías y tampoco se sabe dónde fue depositado lo requisado, por lo que los dos funcionarios se exponen a ser denunciados por apropiación, abuso de poder en la función pública y extorsión, atendiendo a que pidieron una coima de 8 mil dólares, a cambio de “subsanar el problema” y devolver lo incautado, conforme con la denuncia.

Por su parte, los funcionarios acusados, tratando de justificar su aberrante actuación, adujeron que las mercaderías podrían tratarse de productos falsificados, algo que no es competencia de los aduaneros controlar o juzgar; en todo caso, debieron solicitar la intervención del Ministerio Público, cosa que no hicieron.

PROTECCIÓN “DE ARRIBA”

Fuentes confidenciales aseguran que el propio director nacional de Aduanas, el cuestionado Julio Fernández, actualmente en el “ojo de la tormenta” debido a diversas irregularidades cometidas en su gestión, estaría protegiendo a estos funcionarios y a otros, que en los otros puestos de control, como el de Hernandarias y Tavapy, actúan de la misma manera corrupta y descarada, extorsionando a los comerciantes o simplemente apropiándose de mercaderías ajenas.

De hecho, de acuerdo a los datos, no sería la primera vez que estos funcionarios supuestamente se apropian de mercaderías, pero generalmente los dueños se callan por temor a represalias, ya que estos funcionarios siempre amenazan en nombre del director de Aduanas, Julio Fernández, revelaron fuentes que merecen credibilidad.

MAÑANA: Otro caso similar donde los mismos funcionarios se apropiaron de dos cajas de mercaderías, que contenían decenas de aparatos telefónicos de alta gama.